Buscar una clase de yoga con Kerstin fue uno de los mejores aciertos. Desde el primer día, su profesionalismo y conocimiento profundo de la práctica son evidentes. Pero lo que realmente marca la diferencia es su increíble paciencia y la calma que transmite. Kerstin tiene el don de crear un espacio seguro donde no se trata de forzar las posturas, sino de escuchar el cuerpo… ¡Una maestra excepcional!